Mercados
LBMA Good Delivery, explicado para propietarios
El lingote de 400 onzas es la moneda del mercado mayorista del oro. Qué garantiza el estándar Good Delivery, qué no, y por qué importa a la hora de vender.

La mayor parte del oro de inversión del mundo que se negocia entre bancos, bancos centrales y grandes fondos lo hace en un único formato: el lingote London Good Delivery. Unas 400 onzas troy, algo más de doce kilogramos, con forma de ladrillo estrecho. Si posee oro a gran escala, es muy probable que tenga alguno.
Qué exige el estándar
La London Bullion Market Association fija requisitos mínimos para los lingotes que pueden entregarse en liquidación de operaciones en el mercado londinense. Para el oro incluyen un peso de entre 350 y 430 onzas troy, una ley mínima de 995 milésimas y unas dimensiones y una calidad de superficie determinadas. Cada lingote lleva un número de serie, la marca de la refinería, su ley y su año de fabricación.
Igual de importante, el estándar determina quién puede fabricar los lingotes. Solo las refinerías incluidas en la Good Delivery List —que han superado los controles técnicos, financieros y de abastecimiento responsable de la LBMA y se reacreditan periódicamente— pueden producirlos.
Por qué le importa
- Liquidez: un lingote Good Delivery puede venderse en el mercado mayorista sin nuevo ensayo, siempre que su cadena de custodia esté intacta.
- Precio: los lingotes que necesitan nuevo ensayo o refinado se venden con descuento y tardan más en liquidarse.
- Procedencia: la acreditación de la refinería incluye obligaciones de abastecimiento responsable, cada vez más importantes para compradores y reguladores.
La cadena de custodia, la condición oculta
En la práctica, un lingote solo conserva su condición Good Delivery mientras permanece en una cadena de custodia reconocida, moviéndose entre cámaras acreditadas y transportistas autorizados, con documentación en cada paso. Un lingote que se ha llevado a casa o se ha guardado fuera de esa cadena puede necesitar un nuevo ensayo antes de que un comprador lo acepte, aunque físicamente no haya cambiado nada.
El lingote es el mismo. Lo que ha cambiado es la prueba de que sigue siendo el mismo lingote.
Por eso registramos cada movimiento con el número de serie del lingote y emitimos para cada envío una carta de porte con la lista completa de lingotes. Cuando llega el momento de vender, la documentación responde a las preguntas del comprador antes de que las formule.
Peso, ley y onzas finas
Los lingotes Good Delivery varían de peso, por lo que se valoran por su contenido fino: peso bruto multiplicado por la ley. Un lingote de 400,125 onzas con una ley de 995,0 contiene unas 398,124 onzas finas. Sus certificados muestran el peso bruto y fino de cada lingote, y su portal valora sus activos por contenido fino al precio al contado actual.
No es el único formato
Los lingotes de un kilo y los lingotes fundidos o acuñados más pequeños también se negocian ampliamente, sobre todo en los mercados de Asia y Oriente Medio y entre inversores particulares. Tienen sus propias acreditaciones y convenciones. Custodiamos y movemos todos los formatos habituales; el adecuado para usted depende de cómo y a quién prevé vender.
Cómo se mantienen las refinerías en la lista
La acreditación no se concede una vez y se olvida. Las refinerías de la Good Delivery List están sujetas a un seguimiento proactivo periódico, que incluye el análisis de muestras de su producción frente a patrones de referencia, la evaluación de su capacidad de ensayo y el examen de sus prácticas de abastecimiento. Una refinería que no cumple puede ser suspendida o excluida, y los lingotes que fabrique a partir de entonces dejan de cumplir el estándar.
Por eso importan el año de fabricación y el nombre de la refinería. Un lingote fabricado por una refinería mientras estaba acreditada conserva su condición aunque la refinería salga después de la lista, pero el comprador querrá comprobar que la fecha y el sello cuadran. Nuestros registros recogen ambos datos, de modo que la pregunta puede responderse con el certificado en lugar de enviar el lingote a inspección.
Abastecimiento responsable
En la última década, el estándar se ha ampliado más allá del lingote físico hasta el origen del oro. Las refinerías acreditadas deben seguir directrices de abastecimiento responsable pensadas para mantener fuera del mercado el oro vinculado a conflictos, blanqueo de capitales o graves abusos contra los derechos humanos, y se auditan cada año según ellas. Para los propietarios es casi invisible, pero es un motivo más por el que los lingotes de refinerías incluidas en la lista se venden con más facilidad: el comprador no asume un riesgo desconocido sobre la historia del metal.
Cuando un lingote sale del sistema
Los lingotes entregados en un domicilio particular, sacados de su embalaje precintado o mantenidos un tiempo sin registros pueden ser perfectamente auténticos, pero quizá necesiten un nuevo ensayo antes de que un banco o un comerciante los acepte por su valor total. El coste rara vez es elevado, pero añade tiempo y fricción a la venta. Si cree que algún día querrá vender en el mercado mayorista, mantener el metal en una cadena de custodia documentada suele ser el seguro más barato contra esa fricción.
Este artículo es información general, no asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión. Consulte su situación con un asesor cualificado.
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