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Titularidad

Vender oro sin moverlo

Cuando comprador y vendedor usan el mismo custodio, la titularidad puede cambiar mientras los lingotes siguen exactamente donde están. Así funciona, y esta es la documentación que recibe cada parte.

3 min de lecturaPor Atención al cliente, Londres
Buque entrando en puerto escoltado

Mover lingotes cuesta dinero e introduce riesgos. Si el comprador de su oro acepta que permanezca en la misma cámara —como sucede a menudo en ventas privadas, transmisiones familiares y operaciones institucionales—, no hace falta moverlo. Lo que tiene que moverse es la titularidad.

Cómo funciona una transmisión

Ambas partes dan instrucciones al custodio. Este comprueba que el transmitente tiene los lingotes libres de cargas, que el adquirente ha superado las comprobaciones de cliente y que ambas instrucciones coinciden. En la fecha de efecto, registra los lingotes a nombre del adquirente. Físicamente, nada se mueve.

Qué recibe cada parte

  • Un certificado de cambio de titularidad, emitido para ambas partes, con el transmitente y el adquirente, la fecha de efecto, la base de la transmisión y cada lingote afectado.
  • Para el vendedor: su certificado de propiedad anterior se marca como sustituido, de modo que nunca pueda presentarse como prueba de titularidad actual.
  • Para el comprador: un nuevo certificado de propiedad a su nombre, con los mismos lingotes.
Los lingotes nunca salen del estante. Todo el movimiento lo hace el registro.

Lo que no hace el custodio

Un custodio registra una transmisión según las instrucciones de las partes. No es agente del comprador ni del vendedor, y no verifica el precio ni las condiciones comerciales de la operación. El pago entre las partes es cosa suya, aunque podemos coordinar los plazos para que la titularidad se transmita cuando se confirme el pago.

Transmisiones a nuevos clientes

Si el comprador aún no es cliente, le abrimos una cuenta como parte de la transmisión, tras las comprobaciones habituales de identidad y cumplimiento. Recibe su propio acceso al portal, donde le espera el nuevo certificado.

Transmisiones parciales y planificación sucesoria

Las transmisiones pueden abarcar todos o parte de los activos, lingote a lingote. Se utilizan a menudo en la planificación sucesoria, en donaciones entre familiares y en reestructuraciones entre sociedades. Cuando haya consecuencias fiscales o sucesorias, asesórese primero: la transmisión en sí es sencilla; sus consecuencias quizá no.

Pruebas para ambas partes

Una transmisión vale tanto como la prueba de que se produjo. El transmitente necesita acreditar que ya no posee los lingotes, algo relevante a efectos fiscales, sucesorios y para sus propios registros. El adquirente necesita acreditar qué posee exactamente y desde cuándo. Un único certificado que nombre a ambas partes, enumere los lingotes por número de serie e indique la fecha de efecto cumple ambos fines, y por eso archivamos automáticamente una copia en los documentos de cada parte.

El certificado de propiedad anterior no se elimina. Se conserva, marcado como sustituido y vinculado al certificado que lo reemplazó. Quien consulte el historial más adelante puede seguir la cadena desde el depósito original, a través de cada cambio de titularidad, hasta el titular actual.

Riesgo de liquidación

Como el custodio registra la titularidad pero no gestiona el pago, las partes deben acordar cómo coordinar pago y transmisión. Las fórmulas habituales son el pago previo a la instrucción, el uso de un depositario de fondos (escrow) o un intercambio simultáneo organizado por los abogados de las partes. La opción adecuada depende de lo bien que se conozcan las partes y del tamaño de la operación. Retendremos una instrucción hasta que ambas partes confirmen que están listas, pero no podemos custodiar fondos en nombre de nadie.

Comprobaciones que realizamos

  • Identidad y facultades de ambas partes, incluidos los firmantes en el caso de sociedades.
  • Que los lingotes estén custodiados, libres de cargas y no sujetos a otra instrucción.
  • Que la transmisión no infrinja sanciones ni otras restricciones legales.
  • Que la fecha de efecto y cualquier contraprestación indicada se registren según las instrucciones.

Este artículo es información general, no asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión. Consulte su situación con un asesor cualificado.